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sábado, 30 de noviembre de 2013

LAS OBRAS DE MORANTE


 
De fuentes generalmente bien informadas, como se decía antiguamente, me llego este verano una información que me llamo la atención en ese momento y sigue dándome vueltas en la cabeza.
La información me llegó en un bar mientras degustaba un refrescante gin-tonic y cerca de mí, unos señores (a los que conocía del mundo del toro) hablaban de toros. Uno de ellos periodista, el otro un aficionado de reconocida solvencia.
Como no podía ser de otra manera, pegue el oído y escuche lo que allí se cocía, mientras disimulaba, haciendo que leía un libro que llevaba en la mano, en ese momento.
El aficionado de reconocida solvencia, comentaba con el periodista que había asistido a una reunión, no recuerdo ahora donde, ni con quien, pero si recuerdo que ha dicha reunión asistió Morante de la Puebla.
Como se puede suponer mi oído se volvió fino, pues se estaba hablando del único torero con perfume, que dijera un día el cantaor José Mercé y que yo comparto.
Entre otras cosas, se hablaba de que Morante de la Puebla, había asistido a la reunión para hacer varias propuestas a los que mandan en esto de los toros y una de ellas era que los ruedos de las plazas de toros, se allanen y no tengan ese desnivel que va desde el centro del ruedo hasta las tablas, al objeto de que el toro no tenga hacer ese esfuerzo cuando se desplaza.
Recuerdo la foto publicada este San Isidro pasado, en distintos medios en la que se veía al maestro Morante, en el ruedo de Las Ventas, con chándal y entre obreros y maquinas excavadoras, dirigiendo unas obras en el ruedo de la plaza. En aquella ocasión, se dijo que estaba dirigiendo o supervisando las obras de acondicionamiento del ruedo, después del desastre en la arena de la corrida del día anterior. Yo como soy de natural biempensante, me lo creí, pero sospecho lo que hacia allí.
Seguí ahora con más interés lo que se comentaba en la mesa contigua y pude escuchar que otra de las propuestas que sugería  el maestro Morante, es que se baje la altura de las tablas y burladeros de las plazas, al objeto, de que de esta manera, el toro para el espectador, parezca más grande de lo que en realidad es.
Después de lo oído, y algún asunto más, que me reservo para próxima ocasión, mis acompañantes de bar, se levantaron y se fueron, dejándome pensado con mi gin-tonic helándome la mano. No podía creer lo escuchado.
Al final he llegado a la conclusión de que Morante de la Puebla, sabe lo que dice y porque lo dice. Lo de dejar el ruedo más liso que la cabeza de Yul Brynner, es porque es consciente de que la cabaña de bravo en España está que no puede moverse, sin casta y sin bravura, porque superar un pequeño desnivel, no debe representar ningún esfuerzo para un toro de cuatro años o más.
En cuanto a lo de rebajar la altura de las tablas para que el toro parezca mas grande, es de traca, o sea que el torero de arte, propone que nos tratan de engañar visualmente y así los toreros tan contentos, toreando cabras y haciéndolos pasar por toros.
Queda claro que las gentes del toro, piensan que somos tontos de baba y que se nos puede engañar como a los niños.
Luego se quejan de que las plazas están cada día más vacías, pero como siguán pensando de esa manera, las plazas no se quedaran vacías, serán derrumbadas y, en el mejor de los casos, hacer un bonito parque para que jueguen los niños.

 

martes, 30 de julio de 2013

CAIDA DE LOS TOROS

 
David Mora, ve como se derrumba el toro. (Foto de Paloma Aguilar)
 
Me envía mi malagueño amigo Juan Galacho, a quien yo llamo cariñosamente: “Ratón de Hemeroteca”, un artículo publicado en el año 1.960 en la revista taurina “Burladero” firmado por el veterinario, Francisco Abad Boyra con el título: “Causas que influyen en la caída de los toros de lidia” y que después de leerlo me doy cuenta de que algunas de las causas que el veterinario apunta, las he comentado yo en muchas ocasiones y en distintos foros. Las causas que el veterinario apunta son: ALIMENTACION, EDAD, ENFERMEDADES, TRANSPORTE, LIDIA, PUBLICO Y PRENSA.
Con respecto a la alimentación, el veterinario comenta que al haberse reducido la extensión de las dehesas, los ganaderos se ven en la necesidad de alimentar a los toros con piensos, han conseguido que los toros desarrollen antes y tengan un exceso de grasa, que les hace blandos y fáciles a la congestión durante la lidia. Para paliar este defecto en la alimentación, los toros deben hacer mas ejercicio, pero al tener menos espacio, el ejercicio no es suficiente.
De las enfermedades y el transporte, Abad Boyra, comenta que existen parásitos y enfermedades que solo son descubiertas a “Toro pasao” en el matadero, además de los traumatismos que pueden ocasionarse durante el transporte, los toros pueden dañarse la columna vertebral al moverse, en el cajón de transporte e intentar salir de ese reducido espacio y sobre todo si el toro es lidiado el mismo día en que ha sido transportado, sin guardar los cuatro días necesarios para que se reponga.
De la lidia, D. Francisco, dice que los burladeros, recortes, la suerte de varas mal ejecutada y el peto, con el estribo incluido, añado yo, son las principales causas que provocan la caída de los toros.
Sobre el público, voy a citar textualmente lo escrito por el veterinario:”…por premiar al torero que lo hace con el toro que se cae agotado y no reconoce la labor llevada a cabo por los buenos lidiadores cuando ha sido hecha por un toro de poder, resistencia y nervio, y critica y censura su labor artística sin pararse a aquilatar el principal elemento de la fiesta, que es “el toro”….”
La prensa es también culpable con este argumento, entre otros: ”La “Prensa” debe de tener en cuenta la calidad artística de lo anunciado y pregonado, que generalmente repercute en señores que piensan recoger el fruto de lo anunciado”. En referencia a los toreros que no saben lidiar y que llevan una poco dilatada trayectoria profesional.
Verdaderamente, el artículo de Abad Boyra, podría haberse escrito ayer mismo, con lo que queda demostrado que no hemos avanzado o incluso hemos retrocedido, si añadimos además de las fundas, alguna que otro tropelía.
 

viernes, 19 de julio de 2013

TRISTEZA

El 16 de mayo fue un día triste por varias razones. La primera con la que me despache ese día vino a través de mi amigo y compañero de andanada Gregorio Lujan. Nos encontramos en un bar de los alrededores de la plaza, que normalmente frecuentamos y me entrego, como todos los años, el Cuento Taurino que edita la Galería Cerdán de Talavera, con la siguiente frase: -“Este es el último, la crisis está acabando con todo” La Galería Cerdán, que regenta Manolo Cerdán, una de las personas más generosas, altruistas y con más amor a los toros que puedan existir, que ha estado sufragando estos cuentos taurinos desde hace diez años, tenía que abandonar el proyecto que con tanto cariño llevaba adelante desde hacía diez años. El primer cuento fue publicado en el 2003 con el título: “Africano” escrito por Juan Carlos Coll y ha terminado en el 2013 con el titulo: Africano, El Retorno”, también escrito por Juan Carlos Coll, paradójico final, por lo de “El Retorno”, para poner el broche de cierre a la publicación de los citados cuentos taurinos. Es una pena, que después de diez años de publicaciones, donde han escrito además del citado Juan Carlos, Marilén Barceló, socia de honor de la Peña Los Areneros, y otros siete escritores y escritoras más, que nos han deleitado con sus historias. La tristeza es grande, porque siempre que algo taurino se destruye, duele en el alma, como algo propio, pero duele en este caso mucho más, porque acaba el esfuerzo de un hombre bueno, de un hombre generoso que siempre ha estado y está a disposición, para todo aquello que huela a taurino. La crisis que todo lo puede no perdona a nadie, ni siquiera a aquellos que lo han dado todo, que han puesto cariño, ilusión, tiempo y dinero. Me imagino que Manolo Cerdán estará mal, seguro que triste por no poder seguir adelante con este proyecto que tanto le ilusionaba y al que dedicó tanto esfuerzo. Ahora y en estas circunstancias, creo que es el momento, de que los amigos, conocidos y gente de bien del toro, le demos un homenaje, para hacerle saber que estamos con él, que la crisis no ha vencido, que solo es un alto en el camino en su proyecto y que no está solo, que muchos de nosotros estamos a su lado, siendo solidarios, como Manolo Cerdán, lo ha sido con nosotros. Amigos de las tertulias de Talavera, manos y a la obra y por supuesto que podéis contar conmigo. La segunda tristeza, me la dio, mi Morante de la Puebla. Ese día me levante convencido de que el de la Puebla, iba a derramar el perfume que tiene y atesora, pero no tuve en cuenta dos elementos: Uno que mi Morante tiene dos facetas, la del perfume y la del guano. Ese día 16, salió la cara del mal olor. La segunda y quizá más importante es que ese día, los toros eran de Juan Pedro Domecq y eso marca mucho. Puede ser, que Morante trajera el frasco de las esencias en el chaleco, pero si los toros “artistas” salen como suelen salir, no hay manera de ese frasco se derrame en el ruedo. Pensándolo bien casi tenemos que agradecer que Morante, fuera breve y nos aliviara de pasar más minutos de los debidos y acabar más aburridos que un caracol en un arenal.