
sábado, 29 de enero de 2011
miércoles, 15 de diciembre de 2010
ENRIQUE MORENTE (OBITUARIO)

Enrique Morente ha sido uno de los grandes creadores de la Historia del flamenco. Ni siquiera los aficionados más críticos con su heterodoxia se han atrevido a discutir el enorme conocimiento del flamenco que el artista granadino atesoraba, y él mismo siempre reivindicó su condición de cantaor por encima de todo: “Antes, los viejos decían de un artista joven, cuando creían en él, que tenía sentido cantando y era muy aficionado. Como un galardón y una aceptación. Pues eso es lo que yo he intentado ser siempre, un aficionado al flamenco. Ni al antiguo ni al moderno, al flamenco. Eso sí, lo he hecho con mi propia expresión”.
Recordaba que empezó a tomar consciencia de lo que era el cante ya en Madrid, pero en su Granada natal supo, muy pronto, que la voz le sonaba: “De chico, escuchaba una canción de Valderrama o un fandango y yo lo podía cantar. El metal de la voz y el quejío los da el sitio donde oyes los primeros sonidos, que son los que te marcan. Hombre, a mí me gustaría saber qué habría cantado yo si hubiera nacido en otro sitio. Por ejemplo, en los montes de Suiza. A lo mejor, unos bonitos fandangos tiroleses”.
Posiblemente, ha sido el cantaor que ha actuado y grabado con mayor número de guitarristas y, además, de estilos muy distintos. Desde el maestro Sabicas hasta Pat Meteheny. Por ejemplo, fue el granadino quien se encargó de volver a introducir a Tomatito en el circuito flamenco, cuando nadie concebía que el almeriense pudiese acompañar a alguien que no fuera Camarón. Pero con quienes más relación tuvo, a lo largo de sus más de cuatro décadas de carrera profesional, fue con sus paisanos los miembros de la familia Habichuela. Junto a Juan Carmona, y también con su hermano Pepe, formó tándems gloriosos. Con este último grabó uno de sus trabajos más memorables, “Homenaje a Don Antonio Chacón”, pieza clave en la discografía morentiana. “Era la época en la que se escribían muchas tonterías sobre la historia del flamenco y sobre artistas que algunos consideraban anodinos”, nos decía Enrique. “Fíjate, pensar eso de Antonio Chacón es lo mismo que si un aficionado a la música clásica dice que Bach es anodino”.
Todos las innovadoras creaciones de Morente han estado basadas en un conocimiento extraordinario del flamenco y un profundo respeto por los artistas de los que él aprendió. “La mayoría de mis cosas las empecé a sacar cantando por la calle”, explicaba en este diario. “Recuerdo que, cuando trabajaba en Zambra, me iba todas las noches andando a mi casa, desde Neptuno hasta Carabanchel. Un día llegué al tablao y canté una seguiriya nueva, y Rafael Romero, que era tremendo para el rigor y los cánones del flamenco, me preguntó de quién era aquello. Para que no me regañara, le contesté: ‘eso se lo escuché a un viejo de Granada que se ha ido ahora a vivir a la Alpujarra’. No le dije que era mío, claro. Pero esta forma de ser mía, inseguro, también me ha hecho equivocarme muchas veces. Eso sí, yo siempre digo que es mejor arriesgarse a todo antes que aburrirte tú y aburrir al personal. Apoltronarte en un sillón no es nunca sano para el arte”.
Enrique se preocupó mucho de orientar con sentido a las nuevas generaciones de artistas y aficionados: “Es muy importante que los jóvenes se aficionen al cante grande”, remarcaba. “El archivo que hay es extraordinario. Hay que escuchar a los maestros. Los chavales del conservatorio ¿qué estudian?: a Beethoven, a los clásicos, porque esa es la madre de la sabiduría. En lo nuestro es lo mismo, hay que ver de dónde viene el cante y cómo ha ido evolucionando”.
El cantaor granadino, situado abiertamente en el antifranquismo, fue víctima de las arbitrariedades de la dictadura. La censura impidió la publicación de su disco dedicado a Miguel Hernández, porque incluía la adaptación flamenca del poema “Andaluces de Jaén”. El volumen salió primero en México, completo, y en España apareció después, en 1971, sin ese corte. “Ahora echo de menos los tiempos en los que había más actividad cultural y contestataria en la universidad. Fue una experiencia muy bonita la que vivimos en los años en los años 70, llevando el flamenco a los estudiantes”, señalaba con cierta nostalgia.
Morente, el flamenco y el San Juan Evangelista constituyeron una enduendada trinida. Junto a Tete Montoliú, Enrique fue el artista que más veces pisó las tablas de este colegio mayor. Gracias a él y también a pioneros de tanta categoría como Juan y Pepe Habichuela o José Menese, entre otros, el cante y el toque encontraron fructífero eco entre los universitarios del final de la dictadura y el principio de la venerada Transición. La inquietud creativa de Morente permitió que muchos estudiantes de aquella época escucháramos por primera vez los versos de García Lorca y Miguel Hernández interpretados con melismática jondura.
Siempre fue un abanderado de la modernización del flamenco, pero sin perder pie en la más sólida tradición. La sólida y completa obra discográfica de Enrique, en la que se pueden rastrear con precisión sus inquietudes creativas y su sorprendente evolución, certificará para siempre el magisterio de este artista de referencia: “No hay que tener miedo a actualizar el cante. Eso sí, se debe mostrar respeto y cariño hacia las raíces. Así, si te equivocas, el error no será catastrófico. Además, todo hay que hacerlo con honestidad. En Triana se cruzaba el río con barca, hasta que llegó un francés e hizo un puente. Ahora la gente pasa sin tener que remar. Para mí, así ha sido la evolución del cante. Se habla de los cambios en el flamenco con mucha vigilancia, pero esta música ha estado modificándose constantemente desde sus orígenes”.
ALFREDO GRIMALDOS
Recordaba que empezó a tomar consciencia de lo que era el cante ya en Madrid, pero en su Granada natal supo, muy pronto, que la voz le sonaba: “De chico, escuchaba una canción de Valderrama o un fandango y yo lo podía cantar. El metal de la voz y el quejío los da el sitio donde oyes los primeros sonidos, que son los que te marcan. Hombre, a mí me gustaría saber qué habría cantado yo si hubiera nacido en otro sitio. Por ejemplo, en los montes de Suiza. A lo mejor, unos bonitos fandangos tiroleses”.
Posiblemente, ha sido el cantaor que ha actuado y grabado con mayor número de guitarristas y, además, de estilos muy distintos. Desde el maestro Sabicas hasta Pat Meteheny. Por ejemplo, fue el granadino quien se encargó de volver a introducir a Tomatito en el circuito flamenco, cuando nadie concebía que el almeriense pudiese acompañar a alguien que no fuera Camarón. Pero con quienes más relación tuvo, a lo largo de sus más de cuatro décadas de carrera profesional, fue con sus paisanos los miembros de la familia Habichuela. Junto a Juan Carmona, y también con su hermano Pepe, formó tándems gloriosos. Con este último grabó uno de sus trabajos más memorables, “Homenaje a Don Antonio Chacón”, pieza clave en la discografía morentiana. “Era la época en la que se escribían muchas tonterías sobre la historia del flamenco y sobre artistas que algunos consideraban anodinos”, nos decía Enrique. “Fíjate, pensar eso de Antonio Chacón es lo mismo que si un aficionado a la música clásica dice que Bach es anodino”.
Todos las innovadoras creaciones de Morente han estado basadas en un conocimiento extraordinario del flamenco y un profundo respeto por los artistas de los que él aprendió. “La mayoría de mis cosas las empecé a sacar cantando por la calle”, explicaba en este diario. “Recuerdo que, cuando trabajaba en Zambra, me iba todas las noches andando a mi casa, desde Neptuno hasta Carabanchel. Un día llegué al tablao y canté una seguiriya nueva, y Rafael Romero, que era tremendo para el rigor y los cánones del flamenco, me preguntó de quién era aquello. Para que no me regañara, le contesté: ‘eso se lo escuché a un viejo de Granada que se ha ido ahora a vivir a la Alpujarra’. No le dije que era mío, claro. Pero esta forma de ser mía, inseguro, también me ha hecho equivocarme muchas veces. Eso sí, yo siempre digo que es mejor arriesgarse a todo antes que aburrirte tú y aburrir al personal. Apoltronarte en un sillón no es nunca sano para el arte”.
Enrique se preocupó mucho de orientar con sentido a las nuevas generaciones de artistas y aficionados: “Es muy importante que los jóvenes se aficionen al cante grande”, remarcaba. “El archivo que hay es extraordinario. Hay que escuchar a los maestros. Los chavales del conservatorio ¿qué estudian?: a Beethoven, a los clásicos, porque esa es la madre de la sabiduría. En lo nuestro es lo mismo, hay que ver de dónde viene el cante y cómo ha ido evolucionando”.
El cantaor granadino, situado abiertamente en el antifranquismo, fue víctima de las arbitrariedades de la dictadura. La censura impidió la publicación de su disco dedicado a Miguel Hernández, porque incluía la adaptación flamenca del poema “Andaluces de Jaén”. El volumen salió primero en México, completo, y en España apareció después, en 1971, sin ese corte. “Ahora echo de menos los tiempos en los que había más actividad cultural y contestataria en la universidad. Fue una experiencia muy bonita la que vivimos en los años en los años 70, llevando el flamenco a los estudiantes”, señalaba con cierta nostalgia.
Morente, el flamenco y el San Juan Evangelista constituyeron una enduendada trinida. Junto a Tete Montoliú, Enrique fue el artista que más veces pisó las tablas de este colegio mayor. Gracias a él y también a pioneros de tanta categoría como Juan y Pepe Habichuela o José Menese, entre otros, el cante y el toque encontraron fructífero eco entre los universitarios del final de la dictadura y el principio de la venerada Transición. La inquietud creativa de Morente permitió que muchos estudiantes de aquella época escucháramos por primera vez los versos de García Lorca y Miguel Hernández interpretados con melismática jondura.
Siempre fue un abanderado de la modernización del flamenco, pero sin perder pie en la más sólida tradición. La sólida y completa obra discográfica de Enrique, en la que se pueden rastrear con precisión sus inquietudes creativas y su sorprendente evolución, certificará para siempre el magisterio de este artista de referencia: “No hay que tener miedo a actualizar el cante. Eso sí, se debe mostrar respeto y cariño hacia las raíces. Así, si te equivocas, el error no será catastrófico. Además, todo hay que hacerlo con honestidad. En Triana se cruzaba el río con barca, hasta que llegó un francés e hizo un puente. Ahora la gente pasa sin tener que remar. Para mí, así ha sido la evolución del cante. Se habla de los cambios en el flamenco con mucha vigilancia, pero esta música ha estado modificándose constantemente desde sus orígenes”.
ALFREDO GRIMALDOS
domingo, 5 de diciembre de 2010
lunes, 22 de noviembre de 2010
DIBUJO INFANTIL EN LA PEÑA LOS ARENEROS

“Los niños sí quieren la Fiesta de los toros”
V concurso de pintura infantil de la peña Los Areneros
La Peña Taurina Los Areneros de Madrid ha abierto el V concurso nacional de dibujo infantil. Una convocatoria frecuente todos los años que acerca a los niños al mundo del toro a través de la pinturas.
El tema para esta edición será:
La Peña Taurina Los Areneros de Madrid ha abierto el V concurso nacional de dibujo infantil. Una convocatoria frecuente todos los años que acerca a los niños al mundo del toro a través de la pinturas.
El tema para esta edición será:
“Los niños sí quieren la Fiesta de los toros”,
Los niños participantes, no podrán tener más de 14 años , ni menos de 4 años y los trabajos deben presentarse obligatoriamente en formato DIN A4 y se enviarán a:
“Peña Taurina Los Areneros – Concurso de dibujo infantil. Restaurante Puerta Grande. Calle de Pedro Heredia, 23. 28028. Madrid”.
En el reverso figurarán en mayúsculas los siguientes datos del autor:
En el reverso figurarán en mayúsculas los siguientes datos del autor:
Nombre,
apellidos,
fecha de nacimiento,
domicilio,
lugar de residencia,
código postal y número de teléfono.
La fecha límite de presentación es el 30 de enero de 2011, haciéndose público el fallo del concurso y la entrega de los premios el día 13 de febrero de 2011, a las 11.00 horas en el restaurante Puerta Grande, donde quedarán expuestos.
Todos los niños recibirán un regalo.
Todos los niños recibirán un regalo.
martes, 9 de noviembre de 2010
LA MALDITA ESPADITA DE ALUMINIO

No suelo ir ninguno de los festejos de la Feria de otoño, y no suelo ir por una cuestión de orgullo taurino o de rabieta de niño chico, que diría algún amigo mío. Me parece que no yendo a estos festejos, el abono que me cobran, es menos chantajista. Una tontería mas de las mías.
Saltándome la norma anti chantajista, que he impuesto a mi “serrano cuerpo”, el sábado 52 de Octubre y forzado por unos amigos de Linares, baje a Las Ventas, mas por ver a Curro Díaz, que a Juan Mora, pero sin mucho ánimo y por supuesto, mentalizado, para ver una soporífera corrida más, pero como esto del toro, es como La Primitiva, que si quieres que algún día te toque tienes que jugar todas las semanas, pues a mi me tocó “La Primitiva Taurina”, con solo jugar una vez y vi a un pedazo de torero, que estaba ya en el baúl de los recuerdo de Karina.
La primera sorpresa fue, ver que montaba la espada de matar para iniciar la faena y no esa maldita espada de aluminio que usan ahora, sin pudor los toreros. Al menos antiguamente tenían que hacer el paripé de traer un certificado médico y anunciarlo a los asistentes y quizás ahí estuvo la clave del triunfo de Juan Mora, porque si después de hacer una faena maciza, llena de sentido torero, de arte y de conocimiento del torero, dejando cuadrado al toro después del último pasé, se tiene que ir al burladero, cambiar la espada, montar de nuevo la muleta, mientras el toro espera, o no, a que terminen todos estos preparativos, seguramente que no hubiera surtido el mismo efecto, que surtió ese día, cuando sin más dilación, se perfilo y tumbo al toro de una soberbia estocada. El público y aficionados, que es cosa diferente, estaban calentitos, calentitos (como los tejeringos) y de ahí que se le dieran dos merecidas orejas.
Habría que reivindicar muchas pequeñas cosas, no sustanciales para el desarrollo de la lidia, pero creo yo que importantes, como esta de “obligar” a usar el estoque de verdad, que hemos dicho siempre y no esa maldita espada de aluminio, como deberían usar los botijos los mozos de espada y no esas malditas botellas de agua mineral que ahora llevan a las plazas.
Ya sé que algunos me tacharán de decimonónico por todo esto que estoy escribiendo, pero espero y deseo, que convengáis conmigo en que quizás, la hecatombe actual de lo taurino, en la que nos encontramos, empezó por ir dejando perder estas pequeñas cosas y sobre todo, porque dejamos perder el romanticismo, que siempre ha habido en esto del toro.
Volvamos a ser románticos, incluso en casa, con nuestra santa. ¡Es tan bonito!
Saltándome la norma anti chantajista, que he impuesto a mi “serrano cuerpo”, el sábado 52 de Octubre y forzado por unos amigos de Linares, baje a Las Ventas, mas por ver a Curro Díaz, que a Juan Mora, pero sin mucho ánimo y por supuesto, mentalizado, para ver una soporífera corrida más, pero como esto del toro, es como La Primitiva, que si quieres que algún día te toque tienes que jugar todas las semanas, pues a mi me tocó “La Primitiva Taurina”, con solo jugar una vez y vi a un pedazo de torero, que estaba ya en el baúl de los recuerdo de Karina.
La primera sorpresa fue, ver que montaba la espada de matar para iniciar la faena y no esa maldita espada de aluminio que usan ahora, sin pudor los toreros. Al menos antiguamente tenían que hacer el paripé de traer un certificado médico y anunciarlo a los asistentes y quizás ahí estuvo la clave del triunfo de Juan Mora, porque si después de hacer una faena maciza, llena de sentido torero, de arte y de conocimiento del torero, dejando cuadrado al toro después del último pasé, se tiene que ir al burladero, cambiar la espada, montar de nuevo la muleta, mientras el toro espera, o no, a que terminen todos estos preparativos, seguramente que no hubiera surtido el mismo efecto, que surtió ese día, cuando sin más dilación, se perfilo y tumbo al toro de una soberbia estocada. El público y aficionados, que es cosa diferente, estaban calentitos, calentitos (como los tejeringos) y de ahí que se le dieran dos merecidas orejas.
Habría que reivindicar muchas pequeñas cosas, no sustanciales para el desarrollo de la lidia, pero creo yo que importantes, como esta de “obligar” a usar el estoque de verdad, que hemos dicho siempre y no esa maldita espada de aluminio, como deberían usar los botijos los mozos de espada y no esas malditas botellas de agua mineral que ahora llevan a las plazas.
Ya sé que algunos me tacharán de decimonónico por todo esto que estoy escribiendo, pero espero y deseo, que convengáis conmigo en que quizás, la hecatombe actual de lo taurino, en la que nos encontramos, empezó por ir dejando perder estas pequeñas cosas y sobre todo, porque dejamos perder el romanticismo, que siempre ha habido en esto del toro.
Volvamos a ser románticos, incluso en casa, con nuestra santa. ¡Es tan bonito!
lunes, 18 de octubre de 2010
UNA INJUSTICIA

Alejandro, me entero por terceros (hasta en eso eres grande) que te han despedido como fotógrafo del Real Madrid, no me sorprende, ya te lo avise querido Alejandro, el mismo día 29 de junio del año pasado, “… que con Antonio Galeano de jefe no dudarías mucho.”
No soy adivino, ni vidente, ni nada que se le parezca, lo que pasa es que soy muy viejo y ya he visto demasiado y como además me gusta estar generalmente bien informado, pues eso, que las veo venir desde lejos.
Este “arbitrario” y “vengativo” jefe que afortunadamente ya no tienes, está acostumbrado a que la gente (no quiere colaboradores) le tiene que “servir”, y además que sean “lameculos” y serviles, y solo tendrán cabida junto a él sus “protegidos”, (ya verás como el tiempo me da la razón y llena su departamento de “amiguetes”, (véase ya, al ex alcalde o concejal de su pueblo, que ya le tiene mamando de la teta madridista) como lo ha sido él durante toda su vida y conociéndote a ti Alejandro, buen profesional y sabiendo además, que no doblas el espinazo ante nadie, cosa que admiro en ti, tu vida profesional con este “mamamelones” seria breve.
Aunque supongo que sabes, que los “lameculos”, como Antonio Galeano, tu ex jefe al final cuando no sirven ya, los tiran a la basura, y creo que no tardaran mucho con este tipo, según me comentan fuentes generalmente bien informadas del Real Madrid. Quizás Florentino Pérez, se habrá dado ya cuenta del “mamamelones” que dicen por Andalucia, que ha metido en su casa.
Si te tomas la molestia de repasar su biografía, verás qué clase de profesional es: Siempre protegido por Ferreras, su mentor “oficial”, bien sea en la radio o en la televisión, mentor, dicho sea de paso, que al no querer el puesto que ahora ocupa Antonio Galeano, en el Real Madrid, le da órdenes precisas de ponerse al servicio del “ser superior” o sea, Florentino Pérez y el sin rechistar, acepta el cargo despreciado por su protector. Como si le manda que le limpie los zapatos.
No te preocupes Alejandro, (aunque supongo que no lo estarás) ya sabes que quienes te conocemos, sabemos que eres un buen profesional y mejor persona y por eso tendrás las puertas abiertas en todos los sitios donde quieras ir.
¡Enhorabuena! ¡Menudo alivio!
Mensaje para el “ser superior”:
Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen. (Willy Brand)
No soy adivino, ni vidente, ni nada que se le parezca, lo que pasa es que soy muy viejo y ya he visto demasiado y como además me gusta estar generalmente bien informado, pues eso, que las veo venir desde lejos.
Este “arbitrario” y “vengativo” jefe que afortunadamente ya no tienes, está acostumbrado a que la gente (no quiere colaboradores) le tiene que “servir”, y además que sean “lameculos” y serviles, y solo tendrán cabida junto a él sus “protegidos”, (ya verás como el tiempo me da la razón y llena su departamento de “amiguetes”, (véase ya, al ex alcalde o concejal de su pueblo, que ya le tiene mamando de la teta madridista) como lo ha sido él durante toda su vida y conociéndote a ti Alejandro, buen profesional y sabiendo además, que no doblas el espinazo ante nadie, cosa que admiro en ti, tu vida profesional con este “mamamelones” seria breve.
Aunque supongo que sabes, que los “lameculos”, como Antonio Galeano, tu ex jefe al final cuando no sirven ya, los tiran a la basura, y creo que no tardaran mucho con este tipo, según me comentan fuentes generalmente bien informadas del Real Madrid. Quizás Florentino Pérez, se habrá dado ya cuenta del “mamamelones” que dicen por Andalucia, que ha metido en su casa.
Si te tomas la molestia de repasar su biografía, verás qué clase de profesional es: Siempre protegido por Ferreras, su mentor “oficial”, bien sea en la radio o en la televisión, mentor, dicho sea de paso, que al no querer el puesto que ahora ocupa Antonio Galeano, en el Real Madrid, le da órdenes precisas de ponerse al servicio del “ser superior” o sea, Florentino Pérez y el sin rechistar, acepta el cargo despreciado por su protector. Como si le manda que le limpie los zapatos.
No te preocupes Alejandro, (aunque supongo que no lo estarás) ya sabes que quienes te conocemos, sabemos que eres un buen profesional y mejor persona y por eso tendrás las puertas abiertas en todos los sitios donde quieras ir.
¡Enhorabuena! ¡Menudo alivio!
Mensaje para el “ser superior”:
Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen. (Willy Brand)
martes, 12 de octubre de 2010
NO CON MIS IMPUESTOS
A continuación, copio y pego el texto de la campaña que esta llevando a cabo la Asociación EURPOA LAICA, con la que estoy totalmente de acuerdo.
Si estais de acuerdo os agradeceria que dieras difusion a esta campaña.
Gracias a tod@s.
El papa Benedicto XVI tiene previsto realizar dos visitas a España, una el próximo mes de noviembre a Santiago y Barcelona, y en 2011 para la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid.En ambos casos su asistencia se realiza con una doble condición, como Jefe de Estado de un ficticio país llamado Vaticano, y como jefe de una iglesia, la católica. Este incoherente estatus, jefe de un Estado y jefe de una iglesia, le permite realizar sus viajes pastorales a costa del Estado al que visita. Así en el caso de la visita a Madrid, el Estado costeará la mitad del mismo, unos cinco millones de euros.Entendemos que la ciudadanía no tiene por qué costear las visitas y viajes pastorales de quien viene a predicar y difundir doctrinas con las que puede o no estar de acuerdo. Por qué tengo que costearle la difusión de su doctrina o el fortalecimiento de una organización que:
- Rechaza la igualdad y mantiene un papel secundario para la mujer.
- Es homófona, va contra el matrimonio entre homosexuales.
- Ataca el derecho al aborto.
- Ataca el uso del preservativo aunque mueran miles de personas por SIDA.
- Mantienen y protege a pedófilos en su seno.
-Mantiene acuerdos y concordatos que privilegian su posición jurídica para difundir sus doctrinas.
- Mantienen miles de catequistas dando su religión en las escuelas públicas.
- Reciben miles de millones de euros al año del Estado.
Por todo ello los ciudadanos y ciudadanas firmantes nos manifestamos en contra de que estos viajes se paguen con el dinero público, y exigimos de las administraciones que no se paguen estas visitas.
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